martes, 24 de abril de 2012
lunes, 2 de abril de 2012
El secreto de la Felicidad es simple: averigua qué es lo que te gusta hacer y dirige todas tus energías hacia ello
Centra y dirige todas tus energías hacia lo que quieres y dirígete hacia ello con seguridad, confianza y determinación.
El camino no será fácil, pero sí será divertido, entretenido, lleno de alegrías y novedades, de situaciones que supondrán un reto y tendremos que superar, en fin, un camino tal y como es la vida.
Esto hará que cuando un día miremos atrás podamos ver el avance, (que siempre lo hay aunque no parezca así para los más negativos y pesimistas) Podremos ver todo el camino recorrido, donde estábamos y dónde estamos ahora, lo que hemos conseguido. Y es que tan importante es tener una gran meta final, como el tener pequeñas metas en el medio del camino, metas que debemos determinar para poder ir afianzándonos en el camino hacia la gran meta.
Puede ocurrir varias cosas:
· No llegar a la meta: No llegar a la meta propuesta no es ningún fracaso, porque lo importante es avanzar y que sea un avance de calidad, de aprendizaje, de alegrías, de crecimiento personal. Puede que no lleguemos a la meta final, pero es que el día a día y las pequeñas metas, pueden ser suficiente y que sólo al final del camino nos demos cuenta que era suficiente para ser felices, para poder ir creciendo día a día. Y tal vez, es que aún nos queda tiempo para seguir caminando hacia la gran meta. O decidamos que ya es suficiente, o que queremos dirigir nuestras energías hacia otra meta. Porque caminando hacia una meta, puede, que en a lo largo del camino cambien nuestras prioridades y debemos y sobre todo, podemos ser flexibles y asumirlo, como una ventaja y no como una derrota. Siempre, sabiendo que las pequeñas metas del camino las hemos luchado y las hemos conseguido. En este caso tendremos que valorar si la meta que nos pusimos era realista o no, porque tal vez no lo era y realmente no es alcanzable. Errar a la hora de elegir una meta nos puede causar una frustración importante que nos impida seguir adelante. Por eso es tan importante la fase inicial de determinar nuestra meta y merece la pena gastar tiempo, el que haga falta, en decidir qué queremos conseguir, a dónde queremos llegar, cuál es nuestra finalidad. Porque vamos a utilizar todas nuestras herramientas, toda nuestra fuerza, para conseguirlo y debemos estar seguros de que es realista.
· Llegar a la meta: Tendremos que valorar si queremos quedarnos aquí y utilizar nuestras energías en mantener lo que tenemos o si queremos proponernos una nueva meta. Yo creo que crecer siempre viene bien y un reto, por pequeño que sea siempre nos hará más felices y más fuertes, así que lo recomiendo. Nada de estancarse!!
· Sobrepasar la meta: A veces infravaloramos nuestras posibilidades o estamos en el lugar adecuado en el momento oportuno y somos capaces de superar con creces lo que nos habíamos propuesto. En la mayoría de las ocasiones, si hemos determinado bien una meta, podremos conseguirla y superarla si nos empeñamos en ello y a veces podemos sorprendernos del potencial que teníamos y de lo que podemos llegar a conseguir. Pero está claro, si no lo intentamos, nunca lo sabremos.
Te propongo que hagas un ejercicio. Piensa en 3 o 5 cosas que querías hacer o conseguir cuando eras adolescente y en 3 o 5 cosas que querías hacer o conseguir cuando comenzaste a trabajar, terminaste la carrera, u otro momento de tu vida y valora dónde estabas, qué querías y qué hiciste para conseguirlo y si lo has conseguido. Te darás cuenta de que has conseguido muchas cosas y que otras no las conseguiste simplemente porque cambiaste de opinión y de meta y también, que hay cosas que quedaron atrás y que te gustaría conseguir, pero no lo has hecho, tal vez, porque no has puesto todas las energías en ello.
No sirven las excusas, si lo quieres, puedes luchar por conseguirlo. Márcate una meta final, unas metas intermedias y valora el tiempo en que puedas conseguirlo y si diriges tus energías hacia ello, verás como lo consigues.
Atrévete a crecer, atrévete a ir a por aquello que te hace feliz!
Cuando muera quiero poder decir aquello de “confieso que he vivido” o por lo menos lo hemos intentado!
Belén
jueves, 1 de marzo de 2012
¿A partir de qué edad ya no podemos aprender y dejamos de crecer?
Es cierto, muchas personas lo piensan y lo dicen “yo ya no tengo edad”
Esa es la diferencia entre las personas que son viejas (da igual la edad que tengan), están estancadas, sin futuro profesional y que nunca encontrarán la felicidad en la mayoría de los casos.
Muchas personas se centran en que ya tienen una edad en la que ¿cómo voy a cambiar después de tantos años? ¿cómo voy a aprender algo nuevo si no lo voy a utilizar y no me va a servir para nada? ¿cómo voy a cambiar de trabajo si ya soy mayor?
Esto y un largo etcétera de comentarios similares hacen que ciertas personas realmente piensen que tienen una edad en la que ya no pueden cambiar, mejorar, crecer personal o laboralmente y se resignan a lo que tienen, a quedarse donde están aunque tal vez les sepa a poco, pensando que no pueden aspirar a más.
Esto es un error, no existe una edad en la que pararse, en la que dejar de crecer y dejar de intentar de ser felices. Sólo tenemos que apartar nuestras rutinas y todo lo que nos arrastra a un día a día que nos impide ver más allá de lo que tenemos y pararnos un momento a pensar, evaluar, sentir y rediseñar nuestro mundo, nuestra vida, ver si hay algo que podemos modificar, aunque sólo sea un poco, (a veces no se necesita un gran cambio) para ser más felices.
Es cierto que es difícil muchas veces saber qué es lo que queremos, qué nos hace felices cada día y a dónde queremos llegar, buscar una meta, a corto, medio y largo plazo y una vez que la tengamos definida, entonces, dirigir todas nuestras fuerzas y energías hacia ello.
Solamente el pararnos a pensarlo, dedicarnos esos momentos para disfrutar de nuestros sueños, ya nos hará más felices y también nos dará las energías para poner en marcha nuestro proyecto de seguir creciendo, sin acordarnos de qué edad tenemos o si eso es un impedimento para conseguir lo que nos propongamos. Al revés, la edad, nos da la experiencia como apoyo para saber por dónde comenzar.
Así pues, no hay edad para dejar de aprender, para crecer cada día y cuanto más aprendamos, más querremos y más fácil será nuestro camino a la felicidad.
Os animo a aprender cada día algo nuevo y ponerlo en marcha, a crecer personalmente y no rendirnos en la búsqueda de la felicidad
Un saludo
Belén
miércoles, 29 de febrero de 2012
Por qué este blog
La finalidad de este blog es proponer ideas que nos ayuden a crecer y motivaciones para ello además de el apoyo necesario para poder ponerlas en marcha.
Ideas laborales, ideas personales, ideas sociales... ideas que si nos atrevemos a poner en marcha, nos ayuden a crecer.
Espero sinceramente aportar un granito de arena que nos ayude a crecer y tal vez, por qué no, triunfar en todo lo que nos propongamos.
Se admiten sugerencias y aportaciones constructivas
Un saludo
Belén
¿Tu empresa no se atreve con las AAPP porque no sabe cómo licitar?
Sin embargo, muchas de estas empresas, que tienen la capacidad para licitar, es decir, presentar oferta para la contratación pública, no lo hace por desconocimiento y falta de expertise en ello.
Una de las dificultades con las que se encuentran estas compañías es la incertidumbre de si es rentable hacerlo. Muchas ni se lo plantean porque lo ven inviable y otras no saben cómo, encontrándose con preguntas tales como:
Si contrato a un experto en licitaciones, le tendré que pagar un sueldo fijo, ¿cómo se si mi compañía realmente está capacitada para licitar? ¿Cómo puedo prepararme para licitar y qué y cuánto me falta para ello? ¿cómo se si la persona que contrato realmente es un experto en ello y me reportará resultados?¿existe un perfil en el mercado que se dedique en exclusiva a esto?
La mayoría de las veces, las empresas que están cualificadas para licitar, no lo saben y por ello no optan al negocio con las AAPP.
Buscar un asesor que nos ayude a tomar esta decisión y ver su viabilidad es altamente rentable, ya que ello no supone un proceso de selección de personal, ni pago de un sueldo o alta de ningún trabajador. Un asesor no puede ayudar no sólo con las labores administrativa, sino también apoyarse en su expertise para tomar decisiones que nos ayuden a posicionar nuestra oferta como ganadora frente al resto.
Muchas veces los organismos de AAPP se ven obligados a contratar a empresas extranjeras porque no han encontrado una oferta viable presentada por una empresa española.
Mas que nunca, ahora en época de crisis queremos generar trabajo en España y esta es una opción más. Os animo a que os atreváis a crecer en este área.
¿Estoy capacitado para licitar? resuelve esta y otras dudas en bas.bas@hotmail.com